Premsa Valenciana

Alboraia acoge la reunión con 12 directores de periódicos. Encuentro informativo del presidente Puig con la Premsa Comarcal

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, compartió el pasado martes un almuerzo informativo con la Asociación de la prensa comarcal valenciana. En el encuentro, que tuvo lugar en Sequer Lo Blanch de Alboraya, el jefe del Consell respondió a distintas preguntas de actualidad de ámbito autonómico y también a otras de ámbito local.

Este encuentro con Ximo Puig es el primero de una serie con personalidades de distintos ámbitos que la Asociación de la Prensa Comarcal Valenciana tiene previsto realizar a lo largo del año. Se celebró en Alboraia y tuvo el respaldo de la Clínica Vila Innova Ocular y de Fartons Polo.

Ximo Puig destacó el papel de la prensa comarcal como instrumento vertebrador de las comarcas de la Comunidad Valenciana. El jefe del Consell se mostró convencido de que “los medios de comunicación comarcal representan claramente lo que es la realidad de la Comunidad Valenciana, que es diversa y plural”. Puig defendió que “es necesario que existan medios de comunicación potentes en todo el territorio para que exista un ecosistema informativo más enraizado que el actual. Tenemos que garantizar que los ciudadanos tengan la mejor información posible”. A este respecto, Ximo Puig destacó que “vivimos un momento en el que hay mucha información, pero también mucha degradación. Si en otro tipo de productos exigimos la mayor calidad posible, también lo debemos hacer en la información”.

– ¿Cuándo habrá una mejora real y decidida del tren Alcoi-Ontinyent-Xàtiva?
– Esta línea está dentro de la agenda de infraestructuras valencianas planteada al ministerio de Fomento. Está pendiente de que se ejecute. En estos últimos tiempos tenemos bastante diálogo con el ministerio, lo cual está bien, pero al final, pasan los meses y no hay avances sustanciales. Hay unas cifras que son muy esclarecedoras. Personalmente, me gustaría no tener que estar constantemente reivindicando a Madrid cosas que son obvias. Este año, las inversiones del Estado han sido muy inferiores a lo que nos correspondería. De las inversiones en la Comunidad Valenciana, la Generalitat ha aumentado un 78% y estamos en algo más de 300 millones de euros. Las administraciones locales han invertido alrededor de 160 millones de euros y el Estado ha invertido menos. Esta falta de inversión por parte del Estado es un lastre para el crecimiento económico y el empleo. Ese es un elemento fundamental. De cada 100 euros que se invirtieron en obra pública en 2017, 44 correspondieron a la Generalitat, 30 a la administraciones locales y 24 al Gobierno central. Nuestra economía está tirando, pero es más por el impulso de la iniciativa privada que por la pública. El BBVA hizo un estudio que concluía que si se hubiera invertido desde el Gobierno lo que le corresponde a la Comunidad Valenciana, hubiéramos crecido medio punto más y eso hubiera supuesto miles de puestos de trabajo. Por tanto, el exigir una financiación justa es fundamental para la Comunidad Valenciana.
La línea de Alcoi es un nuevo modelo de movilidad que deberíamos intentar conseguir, porque el tren genera menos costes energéticos, favorece la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Continuaremos reivindicándolo.

– En una situación parecida está la inacaba CV-60. ¿la verán los ciudadanos de estas comarcas terminada algún día?
– Se ha iniciado ya el proyecto de conexión de la CV60 con la AP 7, que queremos que sea A7. Esperamos que se cumpla el compromiso de que en 2019 se libere la autopista y también con la nacional 332 para descongestionar los accesos a Denia y La Safor. Lo siguiente sería terminar la CV60.

– En abril de 2017 se registró en Les Corts la ley de comarcalización, que aún no se ha aprobado. ¿En qué estado se encuentra?
– Pensamos que es mejor generar amplios consensos, porque en el ámbito territorial no se puede empezar la casa por el tejado. Hemos empezado por la ley de mancomunidades, que en este momento se está debatiendo en Les Corts y que va a abrir el paso a la comarcalización, que queremos que sea un proceso desde abajo. Las mancomunidades que ya lo deseen serán de interés general y la Generalitat les podrá ceder competencias de gestión. Ese es el camino. Soy partidario de la comarcalización, pero desde el acuerdo y sin generar nuevas expectativas de carácter administrativo. Es decir, no se trata de hacer otra administración y generar más burocracia. Las comarcas son fundamentales, como ámbito territorial en el que se pueden desarrollar políticas económicas y sociales de gran interés, arraigadas al territorio. Tenemos una apuesta clara por los ayuntamientos, por ejemplo, esta alianza con los consistorios nos ha permitido crear el Fondo de Cooperación, que cada localidad puede destinar a lo que le interese, según sus necesidades. En Valencia y Castellón ha habido respuesta de las diputaciones, que han colaborado con la mitad de este fondo. En el caso de Alicante, esperamos que pronto se pueda sumar a esta alianza.

– ¿Cómo va a afectar a medios como los nuestros la apertura de la futura televisión pública valenciana?
– Necesitamos tener un ecosistema informativo valenciano potente, pero eso no significa que tengamos que disminuir por un lado para ampliar por el otro, sino tener unos medios de comunicación potentes, diversos, potentes y territorializados. Creo que no debe afectar en nada negativo, sino en positivo. Sería razonable que A Punt tuviera en cuenta a la prensa comarcal valenciana. Una sociedad democrática avanzada tiene una cantidad importante de medio de comunicación y eso lo tenemos que conseguir entre todos. Tenemos que conseguir que los ciudadanos entiendan la importancia de la comunicación, porque es una cuestión democrática, que garantiza que exista diálogo, conocimiento, capacidad de ser críticos.

– Cuando el Corredor Mediterráneo esté terminado, ¿en qué lo notarán los ciudadanos de a pie?
– En una cuestión que es fundamental: el desplazamiento a Barcelona reducirá mucho su tiempo. Actualmente, de Alicante a Barcelona son 5 horas y media. Además, en mercancías será fundamental. El Corredor Mediterráneo significará que nuestras empresas serán más competitivas, porque tendrán la posibilidad de situar en el centro de Europa sus productos en mucho menos tiempo, con mayor fiabilidad y de manera menos costosa. Eso generará más capacidad económica y más empleo. Actualmente, por el Corredor Mediterráneo pasa el 50% de las mercancías que se exportan por carretera en España. Todo ello, generará más expectativas de ocupación.
La Comunidad Valenciana tiene unas posibilidades enormes, lo único que necesitamos es que no se nos dificulte el crecimiento. Debemos jugar todos con las mismas reglas.

– ¿Qué medidas se podrían tomar para combatir el paro juvenil?
– El horizonte es que tengan un trabajo y un proyecto de vida y para eso hay que conseguir que tengan salarios dignos. Tenemos un problema grave en cuanto al mercado de trabajo, porque hay un desfase entre el sistema educativo y el mercado de trabajo. Eso tenemos que ir superándolo, con una mayor conexión entre el sistema educativo y el mercado de trabajo. Tenemos de ser capaces de que los jóvenes quieran acceder a unos trabajos que en estos momentos no les resultan atractivos. Como ejemplo, el lunes visité el sector cerámico de Castellón, que es muy potente, pero que tiene un problema por la falta de personas formadas en este sector. Actualmente, de todos los alumnos de FP sólo 167 jóvenes de la Comunidad Valenciana cursan ciclos relacionados con la cerámica. Tenemos que mejorar las condiciones de trabajo para atraer a los jóvenes.
Tenemos que mejorar la FP, queremos una FP dual, muy pegada a la realidad productiva de la Comunitat.
En cuanto a la universidad, estamos trabajando para que todo el mundo tenga acceso. Uno de cada tres estudiantes universitarios tiene beca, con lo que estamos garantizando la igualdad de oportunidades. Hemos bajada las tasas un 15% este año, para que todos los que tengan talento y capacidad puedan acceder a la universidad.
Como medidas de choque, este año hemos logrado que 4.000 jóvenes sin experiencia laboral tengan un empleo, gracias a la colaboración de los ayuntamientos. El crecimiento económico ha hecho que el paro juvenil haya bajado al 30%, pero aún así, estamos lejos de un horizonte razonable.

– ¿Qué les diría a aquellos ciudadanos de comarcas castellanoparlantes que han visto con preocupación medidas tomadas por compañeros suyos de gobierno y que quieren poder elegir la lengua en la que estudian sus hijos, sin sentirse presionados?
– No debe haber conflicto en la cuestión lingüística y es muy irresponsable quien plantea el conflicto lingüístico. El objetivo es que el alumnado al final de su periodo escolar sepan castellano, valenciano e inglés. Actualmente, el 96% de los niños saben perfectamente castellano, el 36% tiene un conocimiento razonable de valenciano y sólo el 6% tiene conocimiento de inglés. Hemos intentado acordar una ley en la que el colegio tiene opción de escoger. Así, los de las zonas castellanoparlantes tendrán un 25% de valenciano y el resto será castellano e inglés. Todo el mundo va a tener capacitación en ambas lenguas, no se trata de imponer ninguna lengua. El sistema garantiza que los niños dominen las dos lenguas. Valenciano y castellano son dos lenguas que conviven, no tiene por qué haber conflicto. Es una riqueza tener dos lenguas, que cada uno utilice cada una de ellas como quiera. La ley lo que pretende es que no sea un conflicto, porque los centros van a decidir y creo que lo harán de manera razonable.


La lengua en la que vamos a invertir esfuerzos es el inglés. Somos la comunidad que más auxiliares de inglés le había pedido al ministerio. En un principio, nos iban a tocar 44, cuando le pedimos 1.000. Al final, nos han llegado algo menos de 500 auxiliares.
Ahora hay partidos que quieren reavivar el conflicto de la lengua por razones partidistas e irresponsables, para sacar votos aprovechando el problema catalán. Nosotros lo que queremos es una convivencia lingüística razonable.

 

Noticias Relacionadas